Y este frío, de madrugada,
lleva mi mente por caminos sin hielo
pues no he de desviarme de mi camino,
no, después de haber visto éste cielo.
Cielo blanco, cargado de dudas,
que tu, con tus palabras, despejas
de todo lo que la vista molesta,
de todo lo que mi alma perturba.
Cielo preparado para mojar mi alma
con llantos de tiempos pasados, lejanos,
memorias frizadas en lo que vengo olvidando
hace tiempo, sin llegar a ningún lado.
Nubes y vientos, fríos del Sur,
mueven mi cuerpo, despiertan la vista,
me dejan ver, simple y claramente,
que solo tu me acompañas, siempre tu.
Puedo ver, más fácil que antes,
lo que el mi vida tiene por delante,
momentos plenos de gozo y dulzura,
que tus manos han rodeado de ternura..
Para unirnos en un mismo camino,
Solo yo,
Sola tu,
Juntos los dos.
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