Buscando, en el fondo de mi cajón de recuerdos...
Y, sin querer encontrarlo, tuve en mi mano uno de los tuyos... un recuerdo con tu imagen... con tu aroma... con tu sabor... con la transpiración que nos sacamos de encima cuando nos encontramos... con las uñas marcadas... con el calor de nuestros cuerpos... con el poder de nuestras miradas... con la fuerza de nuestras manos...
Con el pecho abierto, con el corazón en la mano, con un suspiro eterno al mirarnos...
Lo tengo guardado desde aquel día en que accediste a darme la oportunidad de hacerte la mujer más feliz que jamás haya existido en la historia de la humanidad... Y creo que estuve bastante cerca...
Y yo también fui feliz... aproximadamente.
Es tan complicado medir la felicidad a partir de no tener tanto parámetro...
Con que reglas uno mide la felicidad?
Qué parámetros? Qué criterio? Quién inventó alguna vez un sistema de medición de felicidad? Dónde lo encuentro? Cómo se usa?
Si, fui feliz... No se cuanto.
Si, fuiste feliz... No se cuanto, tampoco...
Cuánto duró?
Por qué duró tanto?
por qué duró tan poco?
Por qué no duró?
Creo que esas son las únicas cosas que no encontré en mi cajón...
Por qué? Porque, desde hace un tiempo, decidí que no tengo porque guardar cosas que me lastiman, que me hacen más débil, que me tiran al piso, que no me ayudan a levantarme...
No. Ya no tengo eso en mi cajón.
Nunca más.
25 de octubre de 2011
24 de octubre de 2011
IKV - Húmeda
Pensando en ella estoy tal vez
se escuchaban sus plegarias
hacia el mar de una pintura
El amanecer la aniquiló
contra la pared
dejando las manchas del dolor
Se endulzó con el vapor
si todo fuera de amarse
enloqueció tratando de llevarlo
Tras una cortina de amarillo humo
tu piel perdió
Sabes bien, no podré
sin ti al lado mío
sabes bien, te amaré
aunque no estés aquí
Escapó en un barco sin un mar
y se la vio llorando sin parar
sus lágrimas creando el océano
flotó por siempre en su dolor
Sabes bien, no podré
sin ti al lado mío
sabes bien, te amaré
aunque no estés aquí
23 de octubre de 2011
Stary night...

Contemplando las estrellas,
en este cielo inmenso,
en el vasto universo,
te recuerdo.
Tus faroles de colores,
tus curvas mal señalizadas,
el fuego de tu pensamiento,
tus palabras cruzadas...
Las llamas en tu pelo,
el candor de tu piel,
la mentira de tus ojos,
tus besos sabor miel...
El calor de tus manos,
la suavidad de tus palabras,
lo positivo de tu altura,
lo negativo de tus nadas..
Y, aquí, sentado bajo este cielo...
cielo que supo contemplarnos,
que supo escondernos de los demás,
que nos dio casa y comida,
que nos dio abrigo y cariño,
que jamás nos dijo que no,
que jamás nos prometió un castillo de cristal...
Bajo este cielo, te extraño...
bajo este cielo te conocí,
bajo este cielo te llamé,
te recordé,
te escuché,
Bajo este cielo te amé como nadie te había amado...
Y bajo este cielo te perdí...
Las estrellas deberían escribir las historias que los poemas escriben para ustedes.
harían fortunas con derechos de autor.
Hasta entonces...
"Y así, sin decir adiós, me fui de tu vida.
Tal vez, sino mediante, nos volvamos a encontrar..
Y tendrás otras costumbres, otros gustos, otros amantes, otras caras, demás expresiones, otro acento, te vestirás diferente, escucharás otra música, dormirás del otro lado de la cama, vivirás en otro lado y con otra persona, tomarás otras cosas, tendrás nuevas adicciones, habrás dejado a más de uno en el camino, habiendo roto otros mil corazones...
Y recién ahí nos vamos a dar cuenta de cuanto tiembla nuestro alma al vernos... Solo así nos daremos cuenta de cuanto nos deseamos, cuando transpiramos con solo estar uno al lado del otro, cuan rápido laten nuestros corazones... Cuan fuerte es este amor.
Hasta entonces..."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)