Buscando, en el fondo de mi cajón de recuerdos...
Y, sin querer encontrarlo, tuve en mi mano uno de los tuyos... un recuerdo con tu imagen... con tu aroma... con tu sabor... con la transpiración que nos sacamos de encima cuando nos encontramos... con las uñas marcadas... con el calor de nuestros cuerpos... con el poder de nuestras miradas... con la fuerza de nuestras manos...
Con el pecho abierto, con el corazón en la mano, con un suspiro eterno al mirarnos...
Lo tengo guardado desde aquel día en que accediste a darme la oportunidad de hacerte la mujer más feliz que jamás haya existido en la historia de la humanidad... Y creo que estuve bastante cerca...
Y yo también fui feliz... aproximadamente.
Es tan complicado medir la felicidad a partir de no tener tanto parámetro...
Con que reglas uno mide la felicidad?
Qué parámetros? Qué criterio? Quién inventó alguna vez un sistema de medición de felicidad? Dónde lo encuentro? Cómo se usa?
Si, fui feliz... No se cuanto.
Si, fuiste feliz... No se cuanto, tampoco...
Cuánto duró?
Por qué duró tanto?
por qué duró tan poco?
Por qué no duró?
Creo que esas son las únicas cosas que no encontré en mi cajón...
Por qué? Porque, desde hace un tiempo, decidí que no tengo porque guardar cosas que me lastiman, que me hacen más débil, que me tiran al piso, que no me ayudan a levantarme...
No. Ya no tengo eso en mi cajón.
Nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario