Frase del día

"Assumptions are the termites of relationships."

13 de abril de 2012

Toma mi mano, y ven...

"Solo quiero sacarte de la mano, a pasear, que respires la vida, que veas como pasan las tardes las personas de éste mundo...

Quiero que veas, con tus propios ojos, la gente que sonríe sin necesidad de tener un motivo.
Quiero que escuches, y sientas, las canciones que interpretan las personas que caminan, corren, saltan, bailan, manejan, cuidan, amamantan, velan.
Quiero que sientas, en tus manos, el calor que emanan los niños y las mujeres que por el mundo imaginan, crean sueños, construyen ilusiones, y jamás pierden la esperanza.
Quiero que te toque, adentro, el calor que generan con su propio movimiento, cíclico e inmutable, ininterrumpible.
Quiero que saborees, con tus labios, el sabor de sus besos, de sus lágrimas, de su sangre...

Porque todos viven, porque todos mueren, en un sinfín de melodías, de acordes y versos, de claves y bemoles, creando y destruyendo, naciendo y muriendo.

Ese es el mundo a donde nacimos, y donde moriremos, y lo único que debes hacer, para sobrevivir, es disfrutarlo.

Tienes las agallas para hacer el intento?"

8 de abril de 2012

Como me cuesta...

Como me molesta que todo me haga recordar lo feo que la pasé alguna vez...

Es increíble como juega la memoria, relacionando cosas del presente, con recuerdos que, uno piensa, deberían estar guardados bajo llave en el fondo más recóndito de la mente...

Puedo, con frecuencia, recordar todos los números de teléfono a los que he llamado, persiguiendo la leve ilusion de siquiera escuchar la voz de aquella persona que, pensaba yo, me iba a hacer bien. Recuerdo las calles que he caminado, las esquinas donde me he sentado a simplemente esperar a alguien que, como siempre, llegaba 5 minutos más tarde. Puedo enumerar las direcciones de las casas donde he dormido con aquellas personas que me han tocado el alma, personas que han podido sacarme una sonrisa en el peor de los momentos con solo algunas palabras, esas personas que, con solo una caricia, logran que uno flote, al menos por algunos segundos...


Es impresionante que la mente, fuera de nuestro control, pueda relacionar todas aquellas experiencias, todas aquellas personas, todos aquellos momentos, los lugares, los bancos de las plazas, esos arboles para treparse, la escaleras, las ventanas, los números de teléfono, las veredas que hemos sellado en nuestra memoria... Y que uno, en su afán de no perder la cordura, intenta blockear y no volver a tener que recordarlo o revivirlo.

Y lo odio...

Odio que mi memoria traiga, una vez más, este sentimiento de odio y rencor que genera tu recuerdo. Éste nivel de desconfianza en la vida, de pérdida de fe en el sistema, las ganas de asesinar a quién haya sido el inventor de Cupido y sus malditas flechas, extirpar de la vida la creencia en los signos y su relación con nuestro lado amoroso,.. Y pegarle, bien fuerte, un buen jab de derecha a Dios.. Por haberte creado y puesto en mi camino...

Yo no te buscaba.. Venía bien en mi soltería de bien, tranquilo con mi caballerosidad y mis puntos a favor por el resto de la memoria del mundo... Vivir solo, cagar solo, dormir solo, caminar solo, cocinar solo, tomar solo... Solo. No estaba buscando nada que siquiera se pareciese a vos, ni como consecuencia. Yo solo quería pasarla bien, solo quería seguir adelante, sobrevivir a lo que me estaba enfrentando y salir a flote por mis propios medios... Pero no fue así.

Te encontré... Te encontré y todo cambió para siempre. Alteraste de manera definitiva mis sentimientos, mis sentidos, mis labios, mis piernas, mi espalda, mis cosquillas, mi mente, mi pensamiento, mi dedicación, mi concentración, mi imaginación... y mi paciencia. Nunca nada fue igual, después de aquella noche en la que unimos nuestras intenciones, por un fin común.

No fueron necesarias las introducciones, no fueron necesarias las palabras, no fue necesario presentarnos con nadie, ni testigos, ni jueces, ni panelistas..
Solo nosotros. Nosotros dos. Solos.

Y ahí comenzó lo que no quería, pero busqué... Lo que no buscaba y con lo que me tropezé.

Sin querer, me enamoré. No se si fue tu pelo, no se si fue tu historia, no se si fueron los besos, no se si fue la memoria, no se si fue por tus ojos, no se si fue por tu boca.. Solo se que no podía respirar sin vos. No lograba tomar agua, no lograba aspirar aire, no lograba tener lugar en mi pecho para nada que no tuviese que ver con vos.

Eras lo que necesitaba, desesperada e inesperadamente.

Eras.

Con el tiempo, me fui dando cuenta de que, así fueras la mujer más hermosa del mundo, perra en la cama, señora en la casa, madre y padre a la vez, no quería tener que sufrir más por nada que no fuera creado por mi mismo.

Y te dejé ir. Y me fuí.

Y pasaron los días en los meses, los meses en los años, y los años en las horas, porque cada momento sin vos, entonces, era una eternidad...

Y con el tiempo fui aprendiendo a no necesitarte, fui aprendiendo a querer otros brazos, otros cuerpos, otras caras, otros pelos, otras espaldas, otras manos, otros labios, otras palabras... Fui aprendiendo a no necesitar escuchar tu voz, a no necesitar que me mires, a no precisar tu atención.

Y te lastimé. Mucho, lo se.

Y, aún frenando mis ansias de satisfacción en otras camas, aún teniendo mi sed de cariño saciada por otros labios, tener mi espalda marcada por otras uñas, mi cerveza compartida con otra sonrisa.. Sigo pensando en vos.

Admito que no de la misma manera que antes, gracias a Dios. Antes.. era terrible.
Pero mi mente, jugando o no de manera maldadosa, me trae, continuamente, recuerdos e imágenes de los momentos que pasamos juntos, de las tardes compartidas, de las noches sin dormir, de la transpiración de nuestros cuerpos, el olor de nuestro placer, de tu voz en la mañana, de tus ojos que admiraban.. de vos. De tí.


Es complicado, supongo, pero me voy a poner a investigar si existe alguna manera para sonsacar un recuerdo de la mente, sin olvidar lo aprendido.