Te soñé a mi lado, agarrando mi mano, firme a mi costado... y me pregunté por qué te dejé ir...
Te soñé ayudándome en lo agreste, iluminando mi oscuridad... Y extrañé tu sonrisa...
Te soñé acompañando mis noches de nostalgia, inundándome de magia, y juré que estabas aquí...
Recordé todo lo que pasó, los motivos que nos llevaron por diferentes caminos, las caricias y las lagrimas, los besos y abrazos, las palabras sin sentido... Y me di cuenta.
Hay cosas que fueron creadas para durar hasta que venzan, y otras que fueron creadas para vencer. Por siempre. Para siempre.